Mascaradas … en Boconó.

El Carnaval fue la excusa para ponernos en movimiento a un cálido destino al pie de Los Andes: Boconó. La festividad era anunciada como “internacional”. Los amigos lugareños testimoniaban su trascendencia. El viaje… Sigue leyendo

El Paraíso entre tus pliegues

La ciudad agitada madrugó entre cohetes y dianas. Los partidarios de unos y otros se disponían a cumplir con su deber. Yo haría lo propio, pero sin renunciar a una montaña restringida por… Sigue leyendo

Mi Húmeda Pasión …

Los pájaros ahogan su canto en un amanecer lluvioso. Se cansaron en el intento. El sol no acudió a la cita. Toda la ciudad suena al tin-tan del goteo. No me resigno. Soñé… Sigue leyendo

Pequeñeces ….NATURALES

GATITO Me recibiste con la alfombra verde, como antesala a tu majestuoso palacio vegetal; con paredes de brisas y techo de cielo. Apenas abres los ojos y ya paseas tu realeza gatuna. CACHORROS… Sigue leyendo

Descenso desde El Naiguatá …una historia de coraje y solidaridad.

Este relato comienza de bajada … con una historia de coraje y solidaridad, donde hombres y mujeres le quitaron el protagonismo a la montaña. Luego de un ascenso sostenido por las picas de… Sigue leyendo

Una culebra en mi camino …

  Se encendía la noche en las puertas de El Avila. A lo lejos una sombra se movía con frenesí sin causa aparente. La proximidad me reveló más de un metro de tragavenado… Sigue leyendo

El Avila llama a Reveron

Armando: Aún cuando te concentraste en la luz colmada de salitre y caracolas, tu musa se hace presente en las laderas de El Avila a través de una cortina de difuminados grises salpicada… Sigue leyendo

El Avila, El Nudista y la POESIA

Torso descubierto bañado de brisa y de alas de mariposa que tapizan los sudores de un vigoroso andar. Latigazos de hierba que azotan placenteramente mi tímida desnudez. Me acompaña una sombra fatigada q… Sigue leyendo

Tacarigua de La Laguna el Destino, Barlovento El Camino

  ATRAVESANDO BARLOVENTO Verdes luminosos enmarcan la negra sensualidad de pieles gestadas con ritmo de tambor. El exuberante follaje aloja cuerpos templados de guerreros y hembras que mecen sus frutos como palmas azotadas… Sigue leyendo

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